Almacenamiento de productos químicos e instrucciones complementarias

Con tal de apostar por una seguridad total en cualquier instalación o almacén de productos químicos, en el año 2017 se aprobó el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos e Instrucciones Técnicas Complementarias. 

En este artículo, como proveedores de química fina en España y el Reino Unido, trataremos de exponer cuáles son los puntos clave a tener siempre presentes en un almacén de productos químicos. Y es que bien sea de forma directa o indirecta, muchos entornos laborales manipulan este tipo de artículos. Veamos qué condiciones requieren, desde DC Fine Chemicals. 

Mayor seguridad, menores riesgos

Ya sabemos que nuestro sector se caracteriza por ser una disciplina compleja y que exige aplicar técnicas basadas en el rigor y la severidad. Sin embargo, dependiendo del tipo de almacenamiento al que se haga referencia, la instalación deberá cumplir unas condiciones técnicas, con la principal finalidad de evitar accidentes y daños materiales y personales. 

Algo común en todo tipo de almacén de productos químicos, son los controles y las revisiones periódicas, para cerciorarnos de que los elementos que se guardan se encuentran en el correcto estado. De no ser así, se deberán reparar las posibles imperfecciones y deficiencias, para reducir todo lo posible las probabilidades de un contratiempo. 

Para garantizar la máxima seguridad en el almacenamiento de dichos elementos, y a modo de síntesis simple, en primer lugar se debe determinar la peligrosidad que entraña la provisión de productos químicos. A continuación, se deben avalar y certificar las condiciones técnicas de las instalaciones donde se encuentra el almacén de productos químicos. En tercer lugar, resulta imprescindible agrupar las sustancias siguiendo el criterio de compatibilidad. Y, por último, hay que contar con un plan de emergencias en las instalaciones. Veamos algunos de estos aspectos algo más detallados a continuación: 

Peligrosidad

El concepto de peligrosidad es amplio. Se determina, principalmente, a partir de la cantidad y el nivel de riesgo que presenta cada uno de los productos químicos. Así pues, se debe identificar el grado de peligrosidad. Para ello será necesario contar con la Ficha de Datos de Seguridad (FDS) de cada elemento. 

La información presente en la FDS resulta muy útil, ya que se proporcionan datos concluyentes, tales como su clasificación, envasado y etiquetado. Con esto se podrán clasificar los elementos, habiendo reconocido los peligros y los consejos de seguridad que los componen. 

Instalaciones

El Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos e Instrucciones Técnicas Complementarias contenía normas más bien generales en cuanto a las condiciones de seguridad. Por ello, en 2017 la reforma trajo consigo nuevos patrones. Uno de los más destacables es la emisión de un certificado por parte de un organismo de control habilitado. En este se deberá acreditar, cada 5 años a partir del comienzo de la puesta en servicio, la conformidad de las instalaciones. 

El responsable será el titular de las instalaciones, que tendrá cubierta la responsabilidad civil que pudiese derivarse del almacenamiento. Además, las revisiones e inspecciones que se realicen no eximen al titular del cumplimiento de la normativa impuesta: conservación, responsabilidades, etc. En caso de accidente con importantes daños, este deberá comunicarlo al órgano competente de la Comunidad Autónoma pertinente. 

Cabe destacar que las condiciones de confianza, seguridad y protección de un almacén de productos químicos dependen del nivel de peligrosidad, teniendo en cuenta lo que se explicaba en el apartado anterior. 

Manipulación

Las operaciones de carga y descarga, o en definitiva el transporte de productos químicos almacenados, exigen una ejecución muy concreta que representa otro de los puntos críticos respecto a la seguridad del almacenamiento. De ahí que el personal deba contar con una formación adecuada, además de disponer de los equipos de protección individual pertinentes y considerar aspectos como la peligrosidad, los equipos de trabajo y las medidas de seguridad. 

Así, en el artículo 11 del Real Decreto 656/2017 expone un Plan de Autoprotección. Toda instalación que cuente con un almacén de productos químicos ha de disponer de él. En este se requiere que el personal encargado está obligado a participar en los programas de mantenimiento y actualización, siguiendo las directrices de la Prevención de Riesgos Laborales. 

En relación a ello, la instalación ha de contar con los equipos idóneos para la intervención en posibles emergencias, es decir, protección individual y material de primeros auxilios. Además, todos estos equipos deben ser accesibles a los servicios de emergencia. En ocasiones y cuando la instalación lo requiera, es decir, cuando el recorrido máximo entre un punto del área y la salida más próxima supere los 30 metros, deberán existir dos accesos libres de obstáculos. 

Para ahondar más en el sector, te invitamos a visitar nuestra página web. Como proveedores de química fina en España y el Reino Unido, en DC Fine Chemicals damos a cada producto y sustancia química el espacio que merece dentro del amplio catálogo. Conoce nuestros servicios y descubre una nueva manera de tratar la química, o como nosotros lo llamamos, “A different kind of chemistry”.


Life Sciences y sostenibilidad

El campo de las ciencias de la vida y la sostenibilidad avanza día tras día a pasos agigantados, y es que el paradigma actual no es el mismo que el de hace unos años atrás. Es más, como fabricantes químicos, nos atreveríamos a decir que en el campo de la life science no es el mismo que hace tan solo unos meses atrás. 

En este ámbito los diferentes sectores de la industria trabajan sin cesar para poder mantener el ritmo de mejora tanto en la vida humana como en su relación con el entorno, una por la que velan para que sea lo más sostenible posible. En el artículo de hoy, nos centraremos en las ciencias de la vida y la sostenibilidad. Empezaremos conociendo qué es y poco a poco iremos desgranando el tema para conocerlo en profundidad. 

¿Qué es life science?

En el campo de la industria de las ciencias de la vida participan empresas privadas, instituciones públicas y organizaciones de índole de todo tipo. Y es que, dentro de este sector podemos encontrar expertos en neurociencia, biofísica, farmacia, biomedicina, tecnología de sistemas de la vida y ambientales o empresas de fabricantes químicos, como es nuestro caso. 

Así pues, dentro de esta rama de conocimiento entra en juego todo sector que tenga relación con la investigación y el desarrollo con la vida humana, vegetal o animal, ya que estas tres son una parte esencial en este tipo de industria.

Pero, te preguntarás: ¿Qué relación tienen estos tres campos? Con respecto a la vida humana, podemos afirmar que estas empresas ayudan a comprender la naturaleza y la importancia de las enfermedades. Las empresas del campo medioambiental, ayudan a conocer nuestro entorno y la manera en la que nos relacionamos con él. Y, en cuanto a la vida animal, nos ayudan a entender esta parte de nuestro ecosistema y cómo hacer para protegerlo y mantener su seguridad. 

Relación de las ciencias de la vida y la sostenibilidad

La unión de estos dos ámbitos es el desafío principal al que nos enfrentamos como fabricantes químicos y parte de esta sociedad, ya que el impacto medioambiental paulatino por desconocimiento y despreocupación se ha convertido en un problema al que tenemos que hacerle frente rápidamente. 

Si echamos la vista atrás, podemos observar como las ciencias de la vida no le han dado el lugar que merecía a la sostenibilidad. A día de hoy,  este ámbito requiere una prioridad especialmente alta, ya que los desafíos a los que se debe enfrentar a corto y largo plazo son arduos. 

Sin ir más lejos uno de los puntos a lo que debe hacer frente es a encontrar el equilibrio entre la utilización de recursos naturales y la eliminación de desechos. Y es que, factores como el cambio climático, la naturaleza imprevisible de la economía y la inestabilidad de los mercados, nos hacen darnos cuenta que debemos cambiar nuestra manera de actuar.  

Por la parte que nos corresponde, como fabricantes químicos, trabajamos para lograr una operativa excelente a lo largo de todo el ciclo de vida de nuestros productos. De esta manera, ayudamos a todas las empresas del life science a lograr sus objetivos ofreciéndoles soluciones químicas a sus paradigmas. 


Los beneficios del cloruro de sodio para la salud

Representado por la fórmula química NaCl, el cloruro de sodio también se conoce como sal sódica, sal común o sal de mesa. Se trata de un complemento idóneo para el mantenimiento de una alimentación equilibrada dentro de la especie humana. Con esto ya adelantamos su importante papel en términos de salud. Por ello, en el presente artículo, desde DC Fine Chemicals nos proponemos ahondar en esta sal sódica

Como proveedores y fabricantes de química fina en España y el Reino Unido, invitamos a nuestros clientes a echar un vistazo a nuestra amplia gama de productos de química fina para todo proceso de desarrollo y producción. 

Imprescindible para el organismo

Tal y como se adelantaba más arriba, el cloruro de sodio representa lo que hoy todos conocemos como sal. En el día a día probablemente nadie de a pie se pare a pensar el significativo rol que desempeña, pero como proveedores y fabricantes de química fina en España, sí lo sabemos. 

Y es que estamos hablando de un mineral, lo que resulta fundamental en la dieta diaria del individuo. Si bien es cierto que en ocasiones se relaciona el sodio con un elemento perjudicial para la salud, es necesario tener presente que el cloruro de sodio ayuda a cumplir múltiples funciones esenciales en el organismo, especialmente dentro del sistema inmune. Una de ellas es el mantenimiento del volumen de líquido extracelular (LEC), entre otras acciones que permiten a las células del cuerpo estar en sintonía con el medio que las rodea. 

Asimismo, la sal sódica regula y controla el equilibrio entre líquidos y electrolitos, lo que evitará situaciones de deshidratación o sobrehidratación. También aporta grandes beneficios en la conducción de los impulsos nerviosos o la presión arterial. Ayuda en el ejercicio de las contracciones musculares y en el transporte de nutrientes mediante la membrana celular, lo que lo convierte en un agente primordial en el metabolismo. 

En caso de padecer un déficit de dicha sustancia, podrían darse efectos negativos en el cuerpo. Algunos de los más comunes son bajadas de tensión, fatiga, cansancio y fallos y alteraciones en el sistema nervioso. Así, no está de más conocer algunos de los alimentos que contienen cloruro de sodio: queso, embutidos. apio y remolacha. 

Sin embargo, como todo, no se debe consumir en exceso. De ser así, algunas de las patologías que el organismo podría desarrollar, especialmente a largo plazo, son la hipertensión arterial, retención de líquidos, gastritis y úlceras estomacales, además de osteoporosis. Se expulsa mediante orina, heces y sudor. 

Propiedades conservadoras y esenciales 

Del mismo modo que a nivel humano el cloruro de sodio puede equilibrar los electrolitos y los líquidos, entre otras funciones acabadas de mencionar, este mineral también se utilizó durante miles de años como conservador de varios alimentos. Y es que si pudiéramos teletransportarnos al Imperio Romano, veríamos como la sal era una sustancia muy valiosa. Tanto, que hasta llegó a funcionar como moneda de intercambio. 

Presente en grandes masas sólidas de la Tierra o disuelta en el mar, la sal sódica cuenta con propiedades que aún arrojan más peso en su envergadura. Entre ellas destaca su uso en centros sanitarios, empleando soluciones de cloruro de sodio de forma intravenosa con la finalidad de suministrar agua y sal a los pacientes, con el fin de evitar los síntomas de la deshidratación. 

Sin embargo, es preciso no confundir el cloruro de sodio con el suero fisiológico. Y es que si bien la sal forma parte de este último, tan solo forma parte en un 0,9% de su composición, siendo el resto de la solución agua estéril. Además de ser uno de los componentes del suero fisiológico, el cloruro de sodio cuenta con propiedades diluyentes respecto a otros medicamentos, con el fin de ser administrados en músculo o en vena. 

También destaca como protagonista en el sector industrial cuando se trata de creación de múltiples productos, tales como jabones, vidrio o plástico. Por último, pero no menos importante, se utiliza en el proceso de potabilización del agua. 

Después de todo lo expuesto, queda más que evidente cuál es la importancia de la sal sódica para la especie humana. Desde DC Fine Chemicals, como proveedores y fabricantes de química fina en España y el Reino Unido, apostamos por una manipulación y un tratamiento seguro en todos los productos de nuestro amplio catálogo. Con más de 20 años de experiencia en el sector de la química fina, ponemos a disposición de nuestros clientes el conocimiento y la confianza que una industria compleja como esta necesita. 


Oxamato de sodio

En el artículo de hoy, como empresa fabricante de química fina y distribuidora de productos químicos, hablaremos sobre el oxamato de sodio, un compuesto químico cuya fórmula molecular es Na2C2O4 y fórmula desarrollada es NaOOC-COONa. 

Curiosidades y aplicaciones del oxamato de sodio

El oxamato de sodio es una forma isostérica de piruvato, conocido también como un potente inhibidor de la lactato deshidrogenasa (LDH) y concretamente como LDH-A. Como expertos en la manipulación de productos químicos podemos afirmar que inhibe la conversión de piruvato a lactato a través de lactato deshidrogenasa (LDH), un hecho muy valioso y determinante en diferentes campos. 

Además, este oxamato de sodio induce la detención del ciclo celular G2/M, todo esto a través de la regulación a la baja de la vía CDK1/ciclina B1 y promoviendo la apoptosis mediante la mejora de la generación de ROS mitocondrial.

Y es que, como distribuidora de productos químicos podemos afirmar que el oxamato de sodio también ha sido estudiado como un inhibidor del metabolismo de los carbohidratos en varios tumores, ya que las células cancerosas a menudo dependen de la glucólisis para la producción de ATP. Este hecho, supone un gran avance en la investigación médica y es que como fabricante de química fina siempre apoyamos cada paso que da la ciencia en el campo de la medicina y demás campos que puedan ayudar a mejorar la salud y nuestro entorno.

Otro dato curioso del oxamato de sodio, es que este compuesto junto con un agente antidiabético conocido como fenformina o fenetilbiguanida, si se trabajan en conjunto poseen propiedades anticancerígenas potenciales. Un hecho que demuestra que si se hace una correcta manipulación de productos químicos, junto un estudio previo, pueden dar grandes resultados en la investigación de diferentes campos. 

Además, la fenformina cuando se administra sola, tiene una alta incidencia de acidosis láctica. Debido a la capacidad inherente del oxamato para prevenir la conversión de piruvato en lactato, puede usarse para contrarrestar los efectos secundarios de la fenformina.

Asimismo, el oxamato de sodio también posee un papel inhibidor con el oxaloacetato, un intermediario importante para el ciclo del ácido cítrico. Un componente que compite y se une al sitio activo del dominio carboxil transferasa e invierte la reacción de descarboxilación del oxaloacetato por la piruvato carboxilasa.

Desde DC Fine Chemicals, como empresa fabricante de química fina y distribuidora de productos químicos, siempre apoyamos cada paso hacia delante que da la ciencia. Y es que, ya sean productos farmacéuticos, productos sanitarios, productos para ciencias de la vida o productos sanitarios para diagnóstico estamos a su lado para todo lo que nos necesiten como especialistas en la manipulación de productos químicos.

Información técnica

Identification:

  • Name: Sodium oxamate
  • Alternated names: Oxamic acid sodium salt, Sodium 2-amino-2-oxoacetate, Oxamic acid, sodium salt.
  • CAS #: 565-73-1
  • Smiles: [Na+].NC(=O)C([O-])=O
  • InChI: 1S/C2H3NO3.Na/c3-1(4)2(5)6;/h(H2,3,4)(H,5,6);/q;+1/p-1
  • InChI key: RQVZIJIQDCGIKI-UHFFFAOYSA-M

Properties:

  • Molecular formula: C2H2NNaO3
  • Molecular weight: 111.03
  • Appearance: white solid
  • Melting point: > 300º C
  • Assay (T): 98-102%
  • Solubility: H2O, 25 mg/mL, clear, colourless

Storage conditions:

  • Store in cool place at 10°C - 25°C. Keep container tightly closed in a dry and well-ventilated place. Store away from strong oxidizing agents.

¿Qué son los excipientes de un medicamento?

Cuando miramos la composición de un medicamento, sea cual sea, veremos que no solamente está compuesto por principios activos, sino que también están presentes los denominados excipientes c.s.p. Esto es, excipientes y cantidad suficiente para 1 g, 10 ml, etc. 

Y es que para las aplicaciones farmacéuticas no solamente se necesitan los ingredientes farmacéuticos activos API, pues además incluyen sustancias inertes que asimismo deben cumplir con los criterios y estándares de trazabilidad, pureza y calidad. En el presente artículo y como distribuidora de productos químicos, te contamos más sobre los excipientes y las aplicaciones farmacéuticas. Para más contenido, puedes visitar la página de DC Fine Chemicals. 

Excipientes y aplicaciones farmacéuticas

Los excipientes pueden adoptar diferentes estados físicos y naturaleza, tales como líquido, sólido o gel. Sin embargo, una de las condiciones que se debe cumplir obligatoriamente es el hecho de tener poco o ningún efecto terapéutico. 

Galénica es la rama de la química que estudia los excipientes, y gracias a ella podemos conocer multitud de datos que ayudan al continuo avance de la ciencia y de las aplicaciones farmacéuticas. Por ello sabemos que los medicamentos que consumimos constituyen una mezcla de excipientes y de principios activos (API). 

Entonces, ¿por qué no podemos tomar ingredientes farmacéuticos activos API sin excipientes? Entre las razones de más peso encontramos el tamaño. Y es que en ocasiones, se presentan en cantidades pequeñas como 1 mg, lo cual sería muy complejo en su manipulación. Por ello se mezcla o se “diluye” con los excipientes. Estos también ayudan a proteger el comprimido de la humedad, dando más firmeza a la pieza. 

Asimismo, el sabor de los ingredientes farmacéuticos activos API no suele ser agradable. Con el amparo de los excipientes es posible camuflarlo, aportando un aroma algo más asequible para su ingesta. Algunos API no se comportan demasiado bien en formato sólido, así que es necesario aportar una estructura más estable y conseguir su administración por vía oral mediante, por ejemplo, un jarabe. 

En cuanto a la correcta absorción de un medicamento por parte del organismo, resulta imprescindible regularla y, de este modo, conseguir una fórmula farmacéutica adecuada. Para ello debe encontrarse un punto medio: ni se debe absorber demasiado rápido ni demasiado lento. En caso de que el medicamento sea en formato sólido pero esté destinado a una aplicación intravenosa o intramuscular, primero deberá disolverse con la ayuda de un excipiente. En este caso es esencial tener el pH de la disolución controlado. 

Hablemos ahora de las cremas, parches y colirios. En esta ocasión un API no es capaz de traspasar la piel por sí mismo, lo que implica la acción de excipientes. Estos harán de vía de ingreso para poder atravesar la piel. En el caso de los aerosoles, el excipiente puede ser un líquido o un gas que haga nebulizarlo. 

Conservar el API en condiciones óptimas

Una de las funciones principales y más importantes de los excipientes es la estabilización de los ingredientes farmacéuticos activos API, así como su conservación y mantenimiento en las condiciones adecuadas. Estos evitan que se degraden, pudiendo generar otras sustancias posiblemente nocivas y peligrosas. 

Las industrias que tratan con los API y sus aplicaciones farmacéuticas debemos estar al tanto de las nuevas normativas en torno a este tipo de componentes y sustancias, especialmente aquellas que aparecen en el BOE. Así, como distribuidora de productos químicos en España y en Reino Unido, tratamos de mantenernos atentos a cualquier actualización. 

Conoce nuestras cuatro grandes áreas de trabajo y navega por nuestro gran abanico de productos que ofrecemos a todos nuestros partners. Descubre “a different kind of chemistry” con DC Fine Chemicals. 


Propiedades y alótropos del selenio negro.

Selenio: qué es, propiedades y alótropos

Cuando hablamos de selenio hacemos referencia a un elemento químico cuyo símbolo es Se, y su número ordinal es el 34. Pertenece al grupo 16 dentro de la tabla periódica y posee varias propiedades interesantes, según la forma alotrópica que presenten. 

Para conocerlo todo sobre el selenio, sigue leyendo este artículo. Desde DC Fine Chemicals, empresa fabricante de química fina, profundizamos un poco más en el selenio y sus aplicaciones más comunes dentro del campo de la química fina. 

Esencial en multitud de acciones cotidianas

De aspecto gris oscuro o rojo y en formato polvo o cristalino, el selenio se encuentra dentro del grupo de los anfígenos o calcógenos, también conocido como la familia del oxígeno. Dentro de esta, que corresponde al número 16 dentro de la tabla periódica, el selenio convive con otros elementos como el propio oxígeno (O), el azufre (S), el polonio (Po), el telurio (Te) y el livermorio (Lv). 

Se trata de un elemento químico no metálico, mineral y natural. Se encuentra ampliamente extendido en la corteza terrestre, siendo el suelo y las rocas su principal escenario. Aunque su forma pura es complicada encontrarla debido a su carácter reactivo, se presenta en cristales de apariencia hexagonal y de color gris oscuro o negro, mientras que en la naturaleza se encuentra combinado con minerales como el cobre o el plomo, o bien con sulfuro, es decir, formando compuestos. 

Teniendo en cuenta su amplia presencia en la naturaleza, cabe destacar su papel biológico. Así, el selenio describe un oligoelemento en todas las formas de vida que se conocen. Por ello es que asume un rol importante en la alimentación, estando presente en comestibles como el pan, el pescado, los cereales o los huevos, entre otros. El organismo, pues, necesita selenio para funciones tan esenciales y básicas como la reproducción, la actividad de la glándula tiroidea, la producción de ADN o la protección contra radicales libres e infecciones. 

Entre los usos más habituales del selenio se encuentra la cosmética, siendo el sulfuro de selenio muy empleado en tratamientos capilares para combatir la seborrea o el cabello con caspa. Asimismo asume un papel alternativo en la medicación de la enfermedad de Hashimoto, que actúa en las tiroides. El selenio también se utiliza como pigmento en las pinturas, cerámicas, vidrios y plásticos, así como fotoconductor gracias a su capacidad de convertir la luz en electricidad. 

Formas alótropas del selenio y sus propiedades

Al inicio de este artículo se habla de formas alotrópicas. Si bien en el caso del selenio existen varias formas alotrópicas, tan solo tres han sido estudiadas y se conocen al detalle. Así, como ocurre con la gran mayoría de los elementos, el selenio se divide en varias sustancias según su estructura y propiedades, partiendo de una misma composición. 

En cuanto a las tres formas alotrópicas de las que hemos hablado, en primer lugar está el selenio amorfo, cuya apariencia es de color rojo intenso y está compuesto a partir de anillos de 8 átomos. Este funde a 221 ºC y presenta una densidad de 4,39 g/cm3. Si el selenio amorfo rojo se funde, posteriormente es posible enfriarlo para formar una sustancia también amorfa, vítrea y de color negro, que recibe el nombre de selenio negro. Así se conforma una estructura más compleja con anillos entrelazados que alcanzan los 1.000 átomos. Este funde a 180 ºC y ofrece una densidad de 4,28 g/cm3. 

Por último, encontramos el selenio en su forma más estable y de un característico gris metal, cuya forma es la más estable a temperatura ambiente. Nos referimos al selenio gris, que fundamentalmente es fruto del enfriamiento gradual y lento de selenio fundido. Con ello se logra formar cristales hexagonales, dando lugar así al formato que se suele comercializar. Esta funde a 220,5 ºC y cuenta con una densidad de 4,81 g/cm3. En sus inicios se pensó que se trataba de un metal, sin embargo sus propiedades electrónicas coinciden con las de un elemento no metálico. 

Cabe mencionar que ninguna de estas configuraciones de selenio se pueden considerar químicamente estables, ya que al exponerlas al oxígeno del aire dejan de ser puras. Asimismo, el selenio no es soluble ni en agua ni en alcohol, pero sí en éter y ligeramente en disulfuro de carbono. 

Encuentra productos de química fina en DC Fine Chemicals

Como el selenio, en nuestra página web encontrarás muchos otros productos de química fina. Todos ellos cuentan con la óptima calidad, garantizando todos los estándares y requisitos que demanda un sector tan complejo y específico como el que tratamos en DC Fine Chemicals. 

Así pues, como empresa distribuidora y fabricante de química fina, ponemos a disposición de nuestros clientes servicios especializados en las áreas de diagnóstico, ciencias de la vida, farmacia y soluciones de proceso. ¡Para saber más sobre nosotros solo tienes que contactarnos! 


Almacenamiento de reactivos químicos de laboratorio

Almacenamiento de reactivos químicos de laboratorio

Dentro de un laboratorio existen gran cantidad de elementos que requieren de una atención especial, puesto que algunos pueden entrañar peligro si no se manipulan y tratan correctamente. Los reactivos químicos son un excelente ejemplo de ello, albergando propiedades algo comprometidas tanto para el humano como para el ecosistema. 

Desde DC Fine Chemicals, empresa distribuidora de productos químicos, profundizamos en esta rama de la química fina mediante este artículo. Recuerda que como distribuidores de química fina para aplicaciones científicas, en nuestro catálogo encontrarás un amplio abanico de propuestas para clientes que busquen un partner de confianza. 

Reactivo de laboratorio: ¿cuál es su rol?

Cuando hablamos de reactivo de laboratorio hacemos referencia a toda aquella sustancia que interactúa con otras dentro de un proceso de reacción química, y que da lugar a otras sustancias con distintas características y propiedades. A estos nuevos elementos se les conoce como productos de reacción o simplemente productos. Por su capacidad reactiva, adoptan un papel fundamental en análisis y ensayos químicos, con el fin de determinar qué presencia tiene cada sustancia. 

Cada uno de los reactivos puede encontrarse en diferentes estados, ya sean muestras líquidas, sólidas, disoluciones, etc. Será fundamental conocerlo para elegir el que más se ajuste a nuestros objetivos, así como también se debe tener en cuenta el grado de pureza y calidad de dichos componentes. 

En todo reactivo de laboratorio se coloca una etiqueta, cuya información debe aportar los siguientes datos: nombre, concentración o riqueza, fórmula química, peso y densidad moleculares, lote, fecha de caducidad, condiciones de almacenamiento y peligros que puede conllevar su manipulación. 

Precisamente estos dos últimos aspectos son los que, como empresa distribuidora de productos químicos, vamos a tratar en el presente artículo. Y es que, tanto las existencias de reactivos en un almacén de productos químicos como los riesgos que suponen algunas de dichas sustancias, son puntos clave a considerar en el día a día de un laboratorio. Ambas condiciones van de la mano, ¡lo vemos a continuación! 

Protocolo de manipulación, tratamiento y almacenaje 

Tradicionalmente, los reactivos químicos no tomaban en cuenta las pautas que actualmente se juzgan para organizarlos y almacenarlos. Así, criterios elementales como la separación entre incompatibles quedaban en un segundo plano, mientras que se anteponía la facilidad para buscarlos en un almacén de productos químicos y de reponerlos. En pocas palabras, la disposición de los elementos quedaba en orden alfabético o bien por ciertas familias de componentes. 

Sin embargo esto cambió. Ante varias alertas de peligro como explosiones o indicios cancerígenos de determinadas sustancias, las normas de envasado y etiquetado reforzaron la necesidad de contar con un protocolo adecuado y seguro para almacenar los reactivos químicos. Y es que cada producto se rige por sus propias particularidades y propiedades, siendo estas más o menos peligrosas. 

De ahí que, en la actualidad, su almacenamiento se lleve a cabo considerando la severidad de riesgo que comportan. Esto es, si se consideran reactivos de tipo explosivo, comburente, inflamable, tóxico o corrosivo. Así pues, en el momento de organizarlos, los más comprometidos se colocan al fondo de la superficie, mientras que los de riesgo bajo se sitúan delante. Para su disposición, no obstante, también es esencial conocer las incompatibilidades entre ellos. Esta información la encontraremos en la ficha de seguridad y/o técnica de cada sustancia. 

Además, en un laboratorio existen condiciones básicas que responden a normas generales con el objetivo de promover un espacio y una manipulación segura y libre de peligros. La primera consiste en mantener el stock al mínimo, lo que significa que se debe conservar la cantidad mínima e imprescindible en el laboratorio. Con esta acción se logra disminuir la carga térmica y, a su vez, aprovechar la capacidad de las instalaciones. 

En segundo lugar, se deben establecer separaciones. Una vez se han reducido las existencias de todos los elementos que lo permitan, se agrupan por familias. Para ello se deben tener presentes tanto las incompatibilidades como la peligrosidad de cada uno de los productos. Partiendo de estos dos aspectos, todo reactivo de laboratorio se separa por características parecidas, se retira aquellas incompatibles, se aísla aquellas tóxicas o explosivas y se comprueba que está debidamente etiquetado e identificado. 

Por último, se apartan o confinan ciertos elementos. Y estos no solamente deben ser aislados por posibles contactos accidentales, sino también por su actividad biológica o sus propiedades físico-químicas. Habitualmente estas sustancias son aquellas inflamables o cancerígenas. La organización de las primeras se debe planificar en base a los principios dictados en el Reglamento de Almacenamiento de Productos Químicos. Así, el hecho de apostar por un almacén de productos químicos debe tener presentes puntos como la actividad del laboratorio o la cantidad de trabajo. 

En cuanto a las soluciones cancerígenas, se deben custodiar en un lugar seguro y protegido, cuyo acceso estará exclusivamente reservado a personas autorizadas. Asimismo, deben quedar almacenadas en un doble recipiente con tal de evitar imprevistos, tales como derrames o dispersiones. 

DC Fine Chemicals, empresa distribuidora de productos químicos en España y Reino Unido

La química fina, el sector donde actuamos, se caracteriza por aglutinar varias disciplinas complejas, particulares y específicas. Por ello, mediante cuatro grandes áreas de negocio ―diagnóstico, life science, farmacéutica y soluciones de proceso― tratamos de facilitar los productos que nuestros clientes demandan. 

Siempre priorizando una óptima calidad en productos y servicios, en DC Fine Chemicals contamos con presencia en más de 40 países y con una trayectoria profesional de más de dos décadas. Conoce el amplio catálogo de nuestra web y elígenos como partner.


Aminoácidos y cultivo celular

Aminoácidos y cultivo celular

Todo cultivo necesita unos aminoácidos esenciales para poder realizar procesos tan importantes como la biosíntesis proteica. Por tanto, los aminoácidos son moléculas cuyo papel debe ser valorado y reconocido, pues de ahí se obtiene gran parte del rendimiento y la calidad de un proceso de cultivo celular. 

Para profundizar un poco más en la temática que envuelve los aminoácidos cultivo celular, te traemos este artículo. En DC Fine Chemicals sabemos cómo de fundamental resulta integrar dichas sustancias y entender su comportamiento. Visita nuestro blog para más información y conoce todos los servicios de uno de los fabricantes de química fina más reconocidos

Un refuerzo para el organismo

Tal y como se acaba de mencionar, los aminoácidos adoptan un rol sobresaliente en todo cultivo celular. Así, entendemos por cultivo celular aquel proceso o conjunto de técnicas que hacen que las células mantengan y preserven sus propiedades. Con ello las células en cuestión adoptan un carácter más viable, lo que permite trabajos de investigación y estudios que, sin duda, son de gran ayuda para el conjunto de la sociedad. 

Entonces, ¿qué lugar tienen los aminoácidos dentro del cultivo celular? Se trata de una figura básica dentro de los agentes que componen las proteínas, compuesta por un grupo carboxílico y otro aminoácido, que desarrollan funciones de carácter estructural, hormonal y enzimático. Partiendo de esta premisa, los aminoácidos cumplen varias competencias, entre las cuales destaca el hecho de dotar al cultivo de la suficiente energía para favorecer un desarrollo normal y correcto. 

En consecuencia, los aminoácidos refuerzan los mecanismos del organismo. Esto significa que cuando el metabolismo se altera ya sea por factores como la temperatura o la luz, así como bacterias u hongos, son los encargados de protegerlos. Por este motivo los aminoácidos resultan excelentes aliados, puesto que aportan la energía necesaria y el transporte de micronutrientes dentro de dicho organismo. 

A su vez, también son activadores de fitohormonas, lo que se traduce en potenciar las sustancias de crecimiento, al igual que el crecimiento radicular. Asimismo, los aminoácidos pueden actuar como reservorios de nutrientes. Esto es, albergando otros organismos. 

Poliaminoácidos y aminoácidos no naturales

Tal y como se ha mencionado unas líneas más arriba, los aminoácidos son componentes estructurales en las proteínas, por lo que su introducción en los medios de cultivo celular es imprescindible. 

Hablemos ahora de elementos que se engloban dentro de los mismos aminoácidos: los poliaminoácidos y los aminoácidos no naturales. Los primeros cuentan con propiedades similares a las que albergan las proteínas, resultando así ideales para la administración de ácidos nucleicos y de fármacos. Con ello se consigue mayor precisión en investigaciones, una solubilidad mejorada, una disminución en la toxicidad y una encapsulación y estabilidad para los fármacos. 

En cuanto a los aminoácidos no naturales, constituyen aminoácidos no proteinogénicos que pueden aparecer de forma natural o bien se pueden sintetizar químicamente. Gracias a sus elementos estructurales se pueden emplear como armazones moleculares o como productos activos farmacológicamente, abriendo así un amplio abanico de posibilidades enfocadas al desarrollo de prototipos nuevos de compuestos. En biología y debido a su diversidad estructural, pueden ser de gran ayuda para sondas moleculares, comprendiendo mejor la función de los organismos. 

En DC Fine Chemicals, como fabricantes de química fina en España y en Reino Unido, conocemos la importancia y el efecto de los aminoácidos esenciales sobre múltiples escenarios de la vida, suponiendo una actividad fundamental para el conjunto de la sociedad. Visita nuestro blog para conocer más datos sobre nuestro sector. 


Ácidos biliares

Los ácidos biliares son un grupo de sustancias bioquímicas que pertenecen a la gran familia de los esteroides, moléculas que durante el pasado siglo adquirieron mala fama debido a su asociación con enfermedades cardiovasculares, dopaje deportivo o bien a la toma descontrolada de hormonas o medicamentos de tipo corticoide. 

Sin embargo, los esteroides, con el colesterol a la cabeza, son totalmente imprescindibles para el correcto funcionamiento de las células, ya que sus funciones como sustancia química son muchas y variadas: reguladoras, estructurales, mediadoras, emulsionantes, precursoras de otras moléculas importantes, etc.

En este artículo, como proveedores de química fina en España nos introduciremos de manera sucinta en sus características y propiedades, ya que se trata de un campo amplio de estudio y profundizar más en él, requiere la consulta de bibliografía especializada.

Estructura de los ácidos biliares

Como se ha comentado, los ácidos biliares son esteroides y, por consiguiente, en su molécula está presente el sistema de 4 anillos fusionados del ciclopentanoperhidrofenantreno (también llamado “gonano” o “esterano”).

Esqueleto carbonado del esterano, el esteroide más simple que existe. Se muestra la numeración del esqueleto carbonado, siguiendo las recomendaciones de la IUPAC.

Los anillos A y B suelen estar fusionados en configuración cis aunque el anillo A puede optar por una conformación de silla (más estable) o de nave (menos estable). Por otra parte, los restantes anillos, B/C y C/D, se fusionan según una configuración trans.

Estructura del ácido 5a-colánico (izquierda) y 5b-colánico (derecha), en donde se puede observar el efecto en la estructura de las conformaciones A/B cis y A/B trans.

En cuanto a su funcionalidad, como proveedores de química fina en España podemos afirmar que el grupo hidroxilo es común y se puede encontrar en los anillos A, B y C, y en concreto, suelen presentarse en las posiciones C3, C6, C7, C12 y C23. También es común encontrar grupos metilo en las posiciones C10 y C13.

La estereoquímica de los esteroides es muy importante. Tomando como referencia la sustancia química del metilo de la posición C19, los hidrógenos en C5 y C8 presentan isomería cis, mientras que los que se hallan en C9 y C14 presentan isomería trans.

Estructura del colesterol con la numeración del esqueleto carbonado.

Finalmente, como proveedores de química fina en España, es común encontrar una cadena alifática en la posición C17 con mayor o menor grado de funcionalidad. La longitud y funcionalidad de dicha cadena, la presencia de grupos metilo e hidróxido y la estereoquímica de la molécula son las principales características de esta sustancia química que diferencian un esteroide en concreto de otros.

Biosíntesis y clasificación

En la naturaleza, el ácido biliar de base es el ácido colánico, a partir del cual se obtienen los diversos ácidos biliares por hidroxilación de diversas posiciones del esqueleto carbonado. Sin embargo, este ácido apenas se encuentra en los mamíferos.

De hecho, la fuente principal de los ácidos biliares es el colesterol, una molécula altamente hidrófoba a pesar de contar con una función alcohol, y que es constituyente fundamental de las membranas celulares. Sin embargo, cuando se oxida el extremo de la cadena alifática, obtenemos un ácido biliar, y ésta es la función que realizan las células hepáticas, proporcionando lo que se conoce como los ácidos biliares primarios: ácido cólico y el ácido quenodesoxicólico:

Estos ácidos pasan al tracto digestivo a través de la vejiga de la bilis, en concreto al duodeno, donde existe un pH relativamente ácido (5-6.5). Sin embargo, el pKa de estos ácidos es inferior, entre 3 y 5. Como proveedores de química fina en España, sabemos que esto representa un problema porque en estas condiciones los ácidos se encontrarán mayoritariamente protonados, haciéndolos muy poco solubles en medio acuoso. Es por eso por lo que antes de verterse al intestino, el hígado conjuga estos ácidos con glicina o taurina, de manera que se forma un par iónico que los vuelve solubles en medio acuoso.

Más adelante, la flora intestinal entra en acción deshaciendo este par iónico y transformando estos ácidos en otros nuevos, los ácidos biliares secundarios, fundamentalmente por deshidroxilación de la posición C7. La flora intestinal puede ir más allá y experimentar otras transformaciones como epimerización o conjugación con N-acetilglucosamina, obteniéndose los ácidos biliares terciarios.

Finalmente, estos ácidos pueden recuperarse del intestino y regresar al hígado para ser reutilizados de nuevo. Es lo que se conoce como circulación enterohepática:

Funciones de los ácidos biliares

Los ácidos biliares tienen propiedades tensioactivas cuando se encuentran en un medio neutro o básico, siendo el extremo alifático, que contiene el grupo carboxilo, la parte hidrófila, mientras que el resto de la molécula bastante lipófila. Por eso, su principal función es emulsionar grasas y sustancias apolares formando agregados conocidos como micelas, lo que permite su absorción por parte del intestino delgado y que se mantengan solubles en la sangre. Esto facilita la labor de las lipasas, enzimas que degradarán los lípidos a ácidos grasos libres y glicerol.

Además de su función emulsionante, esta sustancia química también actúa como mediadores químicos, ya que se unen a diversos receptores celulares con el fin de desencadenar importantes procesos bioquímicos (señalización celular). Incluso están presentes en los mecanismos que regulan la inflamación de los tejidos.

Así, entre otras funciones, se sabe que intervienen en la movilización del calcio, en la activación de la proteína C quinasa, en la síntesis del AMP cíclico o en la segregación de citoquinas proinflamatorias. También intervienen en procesos oxidativos que tienen lugar en las mitocondrias e incluso participan en la señalización del receptor de la insulina. Además, regulan el nivel de colesterol o participan en la eliminación de catabolitos como la bilirrubina.

En resumen, son muchas las funciones de los ácidos biliares y aunque hoy día nos parezca paradójico, hemos visto que la presencia de colesterol es indispensable para el correcto funcionamiento del organismo. Siempre, claro está, que se encuentre en las cantidades adecuadas, con lo que el problema se reduce a controlar la ingesta de este esteroide.

Para saber más:

  • Kuhajda, K. et al, “Structure and origin of bile acids: an overview”, European Journal of Drug Metabolism and Pharmacokinetics 2006, Vol. 31, No.3, pp. I3S-143
  • Chiang, J.Y.L., “Bile acids: regulation of synthesis”, Journal of Lipid Research, Volume, 50, 2009, 1955-66.
  • Singh, J. et al., “A Review on Bile Acids: Effects of the Gut Microbiome, Interactions with Dietary Fiber, and Alterations in the Bioaccessibility of Bioactive Compounds”, J. Agric. Food Chem., Just Accepted Manuscript • DOI: 10.1021/acs.jafc.8b07306

 


¿En qué consiste la fabricación en química orgánica?

En el artículo de hoy, nos adentraremos en el sector de la fabricación en química orgánica. Así pues, desde DC Fine Chemicals como expertos en la materia, trataremos de desgranar y ahondar en qué consiste la fabricación en química orgánica. Un campo que a priori puede resultar complicado de entender, pero estamos seguros que cuando acabes de leer este artículo entenderás el proceso. 

Fabricación y síntesis química orgánica 

Las fabricaciones en química orgánica consisten en sintetizar nuevas moléculas más complejas a partir de otras más simples, pero a gran escala (kilogramos o toneladas). Estas fabricaciones se apoyan en los conocimientos sobre síntesis química orgánica que poseen los desarrolladores, pero antes de proceder a fabricaciones a escala industrial, debe realizarse un estudio previo. 

Así pues, este estudio previo consiste en diseñar el proceso de síntesis a partir de una búsqueda bibliográfica donde, si hay suerte, ya aparecen descritos estos procedimientos a pequeña escala (o más usualmente, parte de ellos). Si no, hay que basarse en procedimientos de moléculas parecidas. 

A partir de este estudio, se diseña un proceso y se pone a prueba a pequeña escala (gramos) en los laboratorios de síntesis química orgánica. Una vez obtenido un diseño inicial y obtenido el producto a pequeña escala, este debe optimizarse para obtener el mayor rendimiento y pureza con el menor coste posible, sin descuidar los detalles de seguridad. Llegados a este punto, nos surgen las siguientes preguntas: ¿es un proceso escalable? ¿Se usan reactivos o procesos potencialmente tóxicos o peligrosos? 

Después, debe escalarse hasta conseguir fabricar a una escala próxima al kilogramo (en un laboratorio kilolab) y debe validarse realizando lo que se llama un triplicado, ya que no son raras sorpresas y desviaciones del comportamiento al escalar el proceso. 

Más tarde, si todo va bien, desde DC Fine Chemicals se realiza una transferencia de tecnología hasta una planta piloto o directamente a fábrica (según tamaño de los lotes a producir), en donde el equipo de ingenieros y operarios verificarán una vez más el proceso y lo adaptarán, si cabe, a las características de fábrica. En el desafortunado caso de que algo falle, hay que volver atrás, investigar qué ha pasado y por qué, y recomenzar las pruebas a nivel de laboratorio. 

Hay que tener en cuenta que una fabricación no consiste solamente en sintetizar un producto. También hay que purificarlo y/o acondicionarlo hasta lograr una pureza y forma aceptables, realizar un análisis completo que demuestre que el producto cumple con los requerimientos que se le exigen, gestionar correctamente los residuos que se generan y gestionar la documentación relacionada con el mismo (certificados de análisis, fichas de seguridad…).